Escoger el destino siempre es complicado
Berlín era un viaje que llevaba en mi lista de pendientes desde hacía muchísimo tiempo. Parecía que después de Londres, París y Roma fuese el destino siguiente, pero el hecho de no tener ninguna conexión directa hacía que los vuelos se encarecieran mucho y lo fuésemos posponiendo por éste y otros motivos.Este año sufrí bastante para poder irme de vacaciones y me fue imposible coger los días en septiembre/octubre, unido a que empecé un curso de francés en la escuela de idiomas (en la que cuentan la asistencia para poder presentarte al parcial) me tuve que plantear coger los días en el mes de diciembre, coincidiendo con las vacaciones escolares de Navidad.
Nos planteamos algunas alternativas cálidas, pero la idea de pasar una Nochevieja disfrutando del frío, el glühwein y los mercadillos navideños de Berlín nos atraía mucho. Así que después de darle muchísimas vueltas nos decidimos a comprar los vuelos con Iberia y escala en Madrid (pagando una pequeña fortuna por ser en esas fechas, eso sí).







