Nuestro último día en Zaragoza comenzó con un brunch espectacular y continuó con una breve visita a las murallas romanas de la ciudad, el Torreón de la Zuda y el Mercado Central.
Un desayuno de campeones
El día comenzó pausado, disfrutando de un buen Brunch en Nati Natillas. La verdad es que el sitio nos encantó, era súper acogedor, la decoración era muy original y la carta era un sueño: tortitas, hamburguesas y tortas de mil sabores. ¡Qué difícil fue elegir!.
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| Hamburguesa Mary Poppins |
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| Tortitas con un helado tipo magnum encima |
Mercado Central de Zaragoza
Tras el desayuno continuamos hasta el Mercado Central de Zaragoza o de Lanuza, una visita que siempre despierta curiosidad de mi suegra cuando viajamos. Al ser domingo estaba cerrado, pero pudimos ver por fuera el edificio de estilo modernista, construido a finales del siglo XIX con una elegante estructura de hierro y metal. En 1978 fue declarado Monumento histórico nacional y posteriormente Bien de Interés Cultural (BIC).
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| Mercado Central de Zaragoza |
La muralla romana de Zaragoza
Nuestra siguiente parada fue la muralla romana, el último vestigio de Caesaraugusta que visitaríamos durante este viaje. La muralla rodeaba la ciudad, con una longitud de 3 km y 10 metros de altura. Hoy en día se conservan dos tramos. El que nosotros visitamos fue el adjunto al Torreón de la Zuda.
Una estatua del emperador Augusto, regalada a la ciudad por Benito Mussolini, saluda a los viandantes. Es una copia en bronce de la estatua Agusto Prima Porta descubierta en la Villa de Livia al norte de Roma.
Pero volvamos atrás, ¿un regalo de Mussolini? Pues sí, el dictador regaló varias estatuas a diferentes ciudades europeas que fueron conquistas de la legión romana. En España Mérida y Gijón, además de Zaragoza, cuentan con sendas copias de esta estatua.
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| Restos de la muralla y la estatua de Augusto, el primer emperador de Roma y que dio el nombre a la colonia. |
Torreón de la Zuda
Antes de poner rumbo al aeropuerto hicimos una última parada en el Torreón de la Zuda, la torre del homenaje -y único resto que queda- del Palacio de la Zuda de la Saraqusta musulmana. Este palacio fue posteriormente usado por los reyes cristianos hasta que se reubicaron en la Aljafería.
En lo alto de la torre se halla el Mirador de las 4 culturas. El nombre hace referencia a las cuatro culturas que han marcado la ciudad y hasta su nombre: la ibérica (Salduie), la romana (Caesar Augusta), la musulmana (Saraqusta) y por último la cristiana (Zaragoza).
El mirador, gratuito, ofrece vistas panorámicas de 360º de la Seo, el Pilar, el Ebro y el Mercado Central.
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| Vista del mercado central y la muralla |
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| Vista de El Pilar |
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| Vsita del Ebro |
Y así terminó nuestra escapada por Zaragoza. Nos marchamos con la sensación de haber descubierto una ciudad llena de historia, patrimonio y buena gastronomía, mucho más interesante de lo que imaginábamos antes del viaje. Sin duda, es un destino perfecto para una escapada urbana y para amantes de la historia.
Si te has perdido las jornadas anteriores, aquí puedes leer el resto de nuestra escapada por Zaragoza:















