Iglesia de la Sangre Derramada
Nuestro último día en San Petersburgo nos levantamos a las 07:45 e hicimos el check-out en el hotel, aunque dejamos las maletas allí porque hasta la noche no tomaríamos el tren de vuelta a Moscú.La primera visita fue la Iglesia de la Sangre derramada, que aún no había abierto cuando llegamos. A las 10:00 abrió la taquilla, pero la iglesia no estaba abierta hasta las 10:30. Tampoco quisieron vendernos las entradas hasta esa hora, así que le pedimos entradas para el Museo de Piedra (que estaba al lado, abría las 10:00 y valía 1€) para hacer tiempo. En él pudimos ver distintas piedras preciosas en su estado original y labradas, así como obras en ámbar. Es un museo muy, muy pequeño, pero por lo menos no nos aburrimos esperando al frío esa media hora.
































