Cádiz días 10 y 11: Jerez de los Caballeros (Extremadura) y Castelo Branco (Portugal)
Tocaba volver a casa, pero aún haríamos dos paradas de camino para sobrellevar los kilómetros: Jerez de los Caballeros, en Extremadura, y Castelo Branco, en Portugal, donde haríamos noche.
Jerez de los Caballeros
Jerez de los Caballeros es uno de los pueblos más interesantes -y menos conocidos- de la provincia de Badajoz, conocido por su pasado templario y por su casco histórico de calles estrechas y casas blancas.
Jerez de los Caballeros está muy ligado a la Orden del Temple, que recibió la localidad tras la conquista cristiana y se encargó de su defensa, reforzando sus murallas y fortificaciones. Tras la disolución de la orden en 1312, sus posesiones pasaron a la Orden de Santiago.
Primero, paramos a comer en un original restaurante situado en una antigua ermita, y después comenzamos la visita a pie.
La Alcazaba se encuentra en la parte más alta de la localidad y forma parte de su antiguo recinto amurallado. Sus orígenes se remontan a la época musulmana, aunque fue ampliada y reforzada tras la conquista cristiana, especialmente durante el periodo en que estuvo en manos de los templarios. Se conservan varios tramos de muralla y torres. Desde la zona del castillo también se pueden disfrutar de buenas vistas sobre el pueblo y el paisaje que lo rodea.
Una de las características de Jerez de los Caballeros son sus cuatro grandes iglesias, que destacan sobre el paisaje: San Bartolomé, San Miguel Arcángel, Santa Catalina y Santa María de la Encarnación. Fueron construidas en diferentes épocas y combinan distintos estilos arquitectónicos. Sin embargo, nono pudimos entrar en ninguna porque estaban cerradas por la tarde.
En la Plaza de España destaca la Iglesia de San Miguel Arcángel, con una torre de ladrillo.
En la Iglesia de San Bartolomé destaca también su torre, decorada con azulejos y vidrio.
También se puede visitar la Casa Natal de Núñez de Balboa, explorador y descubridor del océano Pacífico.
Castelo Branco
Castelo Branco es una de las principales ciudades del centro de Portugal y capital del distrito del mismo nombre. Ese día dimos un pequeño paseo y comimos en un vegetariano con una decoración y un ambiente muy acogedor (Maos de Horta)
Ese día no nos dio tiempo a nada más, además de que teníamos mucho cansancio acumulado. Al día siguiente por la mañana, antes de poner rumbo a casa, visitamos los Jardines del Palacio Episcopal. Fueron creados en el siglo XVIII y destacan por su diseño barroco, con caminos, setos, fuentes y numerosas esculturas. Uno de sus elementos más característicos son las estatuas de los reyes de Portugal, además de las representaciones de las estaciones del año y de los signos del zodiaco.
Es un jardín muy agradable para pasear y uno de los rincones que más nos gustó.

















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