Estrenando AVE
Durante todo el sábado La Macarena iba a estar procesionando por toda Sevilla, y para desgracia de mi suegra, que quería verlo, teníamos billetes para Córdoba justamente ese día. Mi suegro estaba encantado porque iba a tener ocasión de montar en AVE, y además desde la emblemática estación de Sevilla-Santa Justa, hasta la que fuimos andando.Habíamos reservado el AVE más temprano que pudimos para tener tiempo suficiente para visitar una vez allí, así que cogimos el tren de las 08:50 y menos de hora y media después estábamos ya en Córdoba. Además, tal y como me había advertido Sandra ¡Córdoba estaba en feria!, así que íbamos a tener la oportunidad de asistir a una por primera vez :)
Desayuno en el Mercado de la Victoria
Como mis suegros no quisieron desayunar en el AVE, lo primero que hicimos al llegar fue buscar un sitio donde desayunar. Bajando desde la estación al centro nos encontramos con el Mercado de la Victoria, un espacio gastronómico en los Jardines de la Victoria. Allí fue donde desayunamos (Panea: mi crítica de Tripadvisor aquí). Allí también está la La Salmoreteca, que me quedé con ganas de probar y que estaba cerrada a esas horas.Panes caseros con tomate y jamón. Ñam, ñam! |
Córdoba: filósofos y calles encantadoras
Una vez desayunados, entramos a la ciudad por la Puerta de Almodóvar, una de las tres que se conservan de la antigua ciudad medieval. Allí encontramos la primera de las muchas estatuas de filósofos y poetas que hay por toda la ciudad, la de Séneca, filósofo y senador romano nacido en la ciudad.Al pasar la puerta nos metimos de lleno en la Córdoba que yo recordaba: preciosas callejuelas encantadoras, llenas de blanco y de flores y más estatuas de filósofos.
En el trayecto encontramos la estatua de Maimónides, médico y rabino, también oriundo de Córdoba.
Dos guiris totales posando con Maimónides |
Mezquita de Córdoba
Por supuesto nuestra primera parada fue la Mezquita de Córdoba. La entrada la hicimos a través de la Torre del Alminar. La guía ponía que se podía subir a lo alto, pero no encontramos la entrada por ninguna parte.Torre del Alminar |
Puerta del Perdón |
Los característicos arcos del interior |
Arcos de la primera fase constructiva (en dos materiales diferentes: ladrillo rojo y caliza blanca) y de la segunda (pintados en rojo y blanco) |
El mihrab, que no señala exactamente la Meca, está profusamente decorado, al igual que el lucernario.
Mihrab |
Lucernario y detalle de la cúpula |
Mezcla de elementos cristianos e islámicos |
Detalle del techo de la catedral |
Sillería del coro, de estilo churrigueresco |
Como curiosidad, allí dentro, en los bancos de la catedral, nos encontramos al antiguo director de nuestro instituto, que también estaba de visita con otros profesores del mismo. Nos acercamos a saludarlo, de lo cual se alegró mucho, pero no era capaz de acordarse de nosotros. Eso sí, nos invitó muy amablemente a compartir con ellos una mesa que habían reservado en la Feria, invitación que declinamos porque teníamos otros planes.
Despedirse de la Mezquita fue bastante duro, ya llevábamos dentro largo rato pero yo no me quería ir, quería guardarme todo bien en la memoria y exprimirlo al máximo, ¡quién sabe cuándo volvería!
Una vez fuera pasamos por delante de la Puerta de San Esteban, la más antigua de todo el recinto:
Alcazar de los Reyes Cristianos
Muy cerca de la Mezquita está el Alcázar de los Reyes Cristianos. Desde esta antigua fortaleza los Reyes Católicos dirigieron la toma de Granada y fue aquí mismo donde Colón pidió fondos para sufragar su viaje a las Indias. Después fue usado como Tribunal de la Inquisión y cárcel civil. Del edificio por dentro no hay mucho que destacar, pero los Jardines sí valen la pena.Las diversas fuentes y jardines están divididas en tres niveles (jardín alto, medio y bajo), que se veía muy bien desde una de las torres a las que subimos.
Desde allí se veía también el puente romano y al fondo, la feria, de la que se distinguía la noria y la portada:
Nos entretuvimos paseando por el patio y haciéndonos fotos en los jardines, que nos encantaron.
A la salida nos encontramos con otra estatua, esta vez de Averroes, filósofo y médico:
Estatua de Averroes, ¡pues sí que tiene Córdoba personajes ilustres! |
Sinagoga
La siguiente parada fue la Sinagoga de Córdoba, en la judería. Es la única en Andalucía y una de las tres que se conservan de la época (junto a las dos de Toledo). La entrada es gratuita, pero no tiene mucho que ver. Es un cuadrado bastante pequeño (en comparación con las otras sinagogas que habíamos visitado) y no pudimos acceder a la galería superior.En la Plaza de la Judería nos encontramos con la estatua de Mohamed Al-Gafequi, un oculista experto en cataratas:
Comida y lluvia
Estuvimos buscado varios sitios recomendados para comer las cosas más típicas, pero estaba todo muy lleno de gente, entre que era fin de semana y había feria. Al final entramos en un restaurante donde probamos platos típicos con un aire moderno (La Flamenka: mi crítica en Tripadvisor aquí).Salmorejo y remojón de bacalao y naranja |
Bacalao en costra negra |
Rabo de toro |
Mr. Knook, por supuesto, tuvo que probar el postre típico: pastel cordobés |
Tarta de queso de cabra, fuertecilla pero rica |
Mientras comíamos se puso a llover, algo que nos pareció increíble dado el calor y el sol del que habíamos disfrutado por la mañana. Alargamos un poco la estancia en el restaurante hasta que escampó.
Callejón de las flores
Tras abandonar el restaurante nos fuimos a la Calleja de las Flores, que como su nombre indica, es una callejuela decorada con cientos de flores (y con cientos de turistas también).
La zona nueva y el Palacio de Viana
Tras esto nos alejamos del centro histórico de Córdoba y fuimos a conocer la zona más nueva, empezando por la Plaza de las Tendillas.Y siguiendo por el Templo romano:
Algunas calles estaban decoradas y engalanadas, aunque no supimos muy bien el motivo:
Habíamos decidido acercarnos hasta el Palacio de Viana, puesto que habíamos leído que ahí se podían ver diferentes patios decorados, pero cuando llegamos estaba cerrado. Al haber feria tan sólo abrían por la mañana, así que nos quedamos con las ganas.
Nos acercamos hasta la Plaza de la Corredera, una plaza mayor cuadrada que recuerda a las típicas plazas castellanas.
Feria
Como se nos habían chafado los planes y aún teníamos mucho tiempo, decidimos acercarnos hasta la Feria, concretamente la Feria de Nuestra Señora de la Salud, para curiosear. Para ello tuvimos que andar largo rato, ya que nos habían dicho que era la mejor manera de llegar, a pie, y el recorrido era de media hora más o menos. La Feria se encuentra en el recinto del Arenal, a orillas del Guadalquivir y alejado del centro. A medida que nos acercábamos, cruzando uno de los puentes sobre el río, se iba animando el ambiente.La portada de la feria, una réplica de Mezquita y su torre, es la más grande de Andalucía, con 140 metros de ancho y 45 metros de alto.
En las diferentes "calles" (no se muy bien cómo se llaman), nos encontramos con señores a caballo, calesas, y un montón de gente vestida con el tradicional traje andaluz. Los trajes de flamenca que portaban las mujeres eran chulísimos, y me moría de ganas de ponerme yo uno. ¡ Preciosos!
De un lado estaban las casetas, que por lo visto en esta ferie son todas gratuitas,cada una con el nombre de la asociación o partido político que las gestionaban. Nosotros nos acercamos hasta la Caseta de Galicia, que fue la primera que nos encontramos y a mi suegro le hacía ilusión. Allí nos tomamos algo, que el calor a esas horas era importante y allí estábamos más frescos.
En la otra zona había atracciones varias y la gente iba más vestida normal.
Montados a caballo, compartiendo pescadito frito y con la feria de fondo ¿hay estampa más típica? xD |
Relax en una tetería
La idea era ir directamente de vuelta a la estación y esperar allí, pero yo estaba tan, tan, tan cansada, que en cuanto vi una tetería que tenía buena pinta propuse para a descansar allí (Salón de té: mi crítica en Tripadvisor aquí). La tetería nos encantó a todos, el ambiente era muy recogido y estaba muy bien decorada. Además ofrecían pastelitos típicos árabes y unos zumos de fruta deliciosos:Allí nos tiramos un buen rato, descansando los pies, hasta que nos vimos con fuerzas para volver a caminar y subir hasta la estación de tren. El tren salió sin novedad, no llevaba mucha gente y los espacios entre asientos eran enormes, nada que ver con el avión!!
Prácticamente cabía con las piernas totalmente estiradas ¡un gustazo! |
Jubilo Macareno
Mi suegra había dejado bien claro que quería ir a ver el Jubileo Macareno, así que por el móvil fuimos viendo el recorrido que llevaba en tiempo real, y con la ayuda del mapa sabíamos hacia dónde teníamos que ir para encontrar la procesión.En la estación de Santa Justa, consultando el mapa |
Entre tanta gente perdimos a mis suegros, y poco después perdí también a Mr. Knook. Lo encontré pronto, pero estábamos nerviosos y se enfadó bastante conmigo porque yo había tratado de ir por un lado y el había intentado seguirme pero la gente no le dejaba. Unos minutos después nos reencontramos con mis suegros, que gracias a dios habían tenido la misma idea que nosotros de salirse del gentío en el mismo punto, una calle abierta que invitaba a escaparse.
Deshicimos el camino hasta el barrio del Arenal, pasando por delante del Palacio de Dueñas, propiedad de la Casa de Alba y lugar en el cual nació Antonio Machado.
Era bastante tarde, así que nos tuvimos que conformar con cenar en uno de los pocos sitios que seguía abierto a esas horas y donde había sitio (La Alicantina: mi crítica en Tripadvisor aquí), ya que en varios sitios nos habían dicho que se les había acabado la comida.
Pescadito frito, carne con patatas (sorry, no me acuerdo exactamente del nombre de los platos) |
Revuelto de champiñones y ganbas |
1 comentarios
Que bonita Córdoba!! A ver si puedo acercarme cuando vaya a Sevilla (algún día xD)
ResponderEliminarLo que la procesión... Yo hubiera dejado a mi madre allí y ya habríamos quedado en otro punto xD pero no me van jeje