Decidimos desayunar en otro sitio y fuimos a La Baguette, que estaba cerca del hotel. Allí los dos desayunamos yogur con frutas y muesli, ya que nos apetecía algo fresquito después de tanto carbohidrato. Por supuesto las frutas eran gigantescas (moras y fresas como puños) pero eran totalmente insípidas. Más o menos como la mayoría de las verduras que habíamos comido allí. Yo ya empezaba a desear un fruta jugosa y un buen tomate para variar. Mr. Knook quiso probar un bagle, pero no se entendía con los de la tienda. El pronunciando ba-gel y resulta que no entendían nada. Al final se lo dieron y le repitieron bei-gl. No nos gustó nada el sitio y no repetimos.













