Nuestro vuelo a Madrid estaba previsto para el día 22 de Marzo. Allí nos reuniríamos con nuestros amigos y dormiríamos, aunque poco, ya que al día siguiente el vuelo a París salía temprano. Varias semanas antes, sin embargo, los trabajadores de Iberia se declararon en huelga, y nuestro vuelo a Madrid podría verse afectado, así que las semanas anteriores fueron de lo más tensas porque no sabíamos si nos iban a cancelar el vuelo o no. Afortunadamente, una semana antes la huelga se desconvocó, el vuelo salió y llegamos a Madrid a las 22:00. Nuestras maletas tardaron un rato largo en salir pero al final aparecieron. A partir de ahí ya estaba bastante más tranquila porque el resto del viaje ya era todo problema de Air France.





