Conociendo Cáceres
Sábado, por fin abandonaríamos el hotel del infierno, o eso pensaba yo. Pero a primera hora de la mañana recibí una llamada de la agencia diciendo que los del hotel de Mérida, donde estábamos, no nos querían anular la última noche, y que la quieren cobrar igual. Afortunadamente, mi suegra, de buenas maneras, consiguió convencer a los del hotel (con una velada amenaza de presentar una denuncia en Consumo) y por fin fuimos libres de irnos. Por desgracia este contratiempo nos llevó unas dos horas resolverlo, así que en vez de marcharnos a primera hora como era nuestra intención, tuvimos que esperar retenidos hasta las 11.Una hora después llegábamos a Cáceres, y después de localizar nuestro nuevo hotel (Hotel Extremadura: mi crítica en Tripadvisor aquí) y dejar las maletas ya estábamos listos para recorrer las calles de su casco histórico. Apenas había una caminata de 15 minutos desde el hotel al centro, así que fuimos paseando tranquilamente por las calles, que estaban muy animadas.
Enseguida llegamos a la Plaza Mayor:






