Nos llevamos una sorpresa al despertar. Estaba nevando. Vale que habían anunciado bajada de las temperaturas, que los días de calor de marzo eran anormales pero la nieve era algo con lo que no contábamos. De casualidad y "por si acaso" había metido un par de gorros y guantes, cuánto lo agradecimos. No caían dos o tres copitos, no, nevaba con ganas. Era tal la cantidad de nieve que temíamos tener que quedarnos encerrados en el hotel todo el día. Desayunamos con calma, esperando que parase de nevar. Por fortuna la nieve no cuajaba, así que después de desayunar pudimos coger el coche y echarnos a la carretera para ver algunos paisajes, aunque fueran nevados.
Simancas y Tordesillas
La primera parada fue a los diez minutos, el pueblo de Simancas. Aquí está el Archivo General de Simancas, ubicado en el castillo, que guarda todo tipo de documentos de gobierno de la monarquía hispánica, desde los Reyes Católicos hasta el Régimen Liberal. El Archivo se puede visitar, aunque sólo dos salitas pequeñas que tienen para exposiciones. El resto sólo es accesible para investigadores y otro personal especializado, no para turistas.







