Esposende día 3: Póvoa de Varzim
Póvoa de Varzim
Nuestro tercer día, esta vez sí, amanecía soleado así que parecía que íbamos a poder disfrutar de la playa (spoiler: no). Nos acercamos a Póvoa de Varzim, una ciudad costera muy turística cercana a Oporto porque habíamos quedado allí a comer con unos amigos que estaban también de veraneo por la zona. Es sin duda una ciudad ecléctica, donde se combina tradición y modernidad.
Primero paseamos por el centro, que nos pareció un poco pueblo de más, porque no había nada de ambiente. La primera parada fue el Mercado, un bonito edificio azulejado con arcadas de piedra.

Después algunas plazas y calles de alrededores
Algunos edificios municipales que nos llamaron la atención por su moderno diseño:
Fortaleza de Póvoa
Ya de cara a la costa la cosa se iba poniendo un poco más animada. La antigua Fortaleza de Póvoa se construyó en el siglo XVIII para defender los intereses de la pesca, si bien ahora se ha reconvertido en una zona de ocio, con restaurantes y bares de copas.
Después comimos en un pequeño restaurante muy típico con deliciosa comida casera (Romero). Aquí despedimos a nuestros amigos que se fueron a su hotel, que aún estaba a algunas horas de camino. Nosotros nos quedamos explorando la zona más moderna y más animada, que es la zona costera.
Aquí las calles ya son peatonales y mucho más anchas, con muchos comercios de todo tipo.
El Casino da Póvoa es uno de los pocos sitios donde se puede jugar en Portugal. Fue inaugurado a principios del siglo XX y aunque es muy emblemático a mi no me pareció gran cosa, la verdad.

Justo enfrente hay una gran zona de juegos con varios parques y karts. El día empezaba a flojear, y las niñas se quedaron aquí jugando con los abuelos. Mientras, yo me fui a la playa que estaba al lado a sacar fotos.
Mural de los Pescadores
Pero antes de llegar a mi destino me topé con el impresionante Mural de los Pescadores, que rinde homenaje a la historia marinera de la ciudad en forma de azulejos pintados.
El mural es espectacular y hay muchas cosas que llaman la atención:
Las sargeiras, que recogen las algas para fertilizar los campos:
El tradicional traje de luto de usado cuando se perdía a alguien y esas características ¿runas? que acompañan los dibujos. En realidad son siglas poveiras, un sistema único de comunicación, un símbolo familiar para marcar redes, aparejos y barcos. Cada familia tenía el suyo y se transmitía de generación en generación. Se cree que puede ser que sí lo transmitieran los vikingos a los locales. De hecho, en Póvoa es también típico un barco, o barco poveiro, muy parecido a un drakkar vikingo.
Para cuando llegué a la playa estaba entrando una niebla muy espesa. Mucha gente estaba empezando a recoger, otros valientes no tenían ni la más mínima intención. Para nosotros, otro día más sin disfrutar de la playa, y ya iban 3...


















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