Oslo día 4: Aker Brygge

by - 16:35

Akker Brygge

Nuestro último día en Oslo volvía a amanecer muy soleado, casi daba pena volverse sabiendo que en Santiago el tiempo iba a ser horrible. Teníamos la mañana entera antes de la salida del vuelo, y la disfrutamos en Aker Brygge, un barrio muy animado y con un paseo marítimo para disfrutarlo.
Se encuentra en la zona del ayuntamiento y en su día aquí había astilleros e industrias, que en los años 90 fueron demolidos y se reconvirtió en zona comercial.

Desde la orilla se divisa al otor lado la Fortaleza de Akershus, que data del siglo XIII. Aunque es uno de los principales atractivos de la ciudad, nosotros decidimos no visitarla porque preferimos priorizar otras cosas.
Sin título
La fortaleza de Akershus al fondo
También se encuentra al principio de esta zona el Museo Nacional Noruega, que surgió de la fusión de otros museos como la Galería Nacional y el Museo de Arte Contemporáneo. Este estuvimos haciendo cábalas todos los días para cuadrarlo en el planning porque nos apetecía mucho verlo (tiene otra parte de la colección de Munch) y nos entraba en la Oslo Pass pero al final o no nos cuadraban los horarios o no estabamos por la zona. Además nos requería bastante tiempo, sobre todo yendo con niñas que siempre vas más lento.

También en esta zona está el Centro Nobel de la Paz, con al historia de este novel y los premiados. También pintaba interesante y también entra en la Oslo Pass. Pero tampoco lo vimos, preferimos dedicarnos a pasear y aprovechar ese solazo con el que nos despedía Oslo.

La zona estaba llena de gente paseando tranquilamente, muchos papás con carritos, gente corriendo y tomando el sol. Se estaba de lujo. El paseo se extiende a lo largo del fiordo, teniendo el mar a un lado y una gran de oferta de restaurantes en el otro.
Sin título
Paseo de Aker Brygge
Mientras las niñas divisaron un parque a lo lejos y corrían hacia el a mi me llamó la atención una escultura llamada Pelle group, en honor al líder de un grupo de resistencia noruega contra la ocupación nazi. El 23 de noviembre de 1944 volaron 6 buques militares alemanes que iban a participar en la Batalla de las Ardenas. En este monumento figuran los nombres de las 63 personas que hicieron la acción posible.
Sin título
Monumento a la resistencia noruega (grupo de Pelle, el líder)
Un poco más adelante el reloj del muelle recuerda ese pasado industrial que marcaba las horas para los trabajadores de los astilleros.Sin títuloTambién hay un pequeño faro, ya que como hemos dicho esto funciona hoy en día también como puerto de salida de los ferrys a Bygdoy y de los tours en barco por el fiordo. El tour en barco la verdad es que en principio no nos llamaba la atención, pero después de cuatro días mágicos en Oslo hubiera sido un broche perfecto para finalizar el viaje, pero no nos daba tiempo. Si venís en verano, me parece que puede ser muy recomendable.
Sin título
El pequeño faro
Siguiendo el paseo llegamos hasta el Museo Astrup Fearnley, un museo de arte contemporáneo cuyo edificio fue diseñado por Renzo Piano, autor de otros singulares edificios museísticos como el Pompidou de París o el Whitney de Nueva York.Sin título
En esta zona todo era ya mucho más azul gracias al color del mar del fiordo. Hay una marina de embarcaciones deportivas y más allá, alejándonos de la ciudad, se divisaban varios veleros y restos de nieve en las montañas.Sin títuloSin título
El Faro Kavringen, de finales del siglo XIX, con 13 metros de altura y totalmente automático, evita que los barcos se acerquen al arrecife del mismo nombre.Sin título
Aquí dimos vuelta, aunque alguna no se resistió a acercarse al agua y a la rocosa playa que había en la zona.
Sin título
De vuelta hacia el hotel apareció otro parque con forma de langosta, y claro, tuvimos que pararnos a disfrutarlo.Sin título
Aquí había también una escultura de un astronauta de 7 metros de altura que llamaba la atención. ES una obra de Brendan Murphy llamada "What's next?".Sin título
Ya de vuelta en el hotel recogimos las maletas y pusimos rumbo al aeropuerto en tren. Nuestras Oslo Pass seguían siendo válidas, aunque estaban a escasos minutos de caducar. Menos mal que la revisora pasó 5 minutos antes o igual nos habrían multado porque desaparece el pase y no lo puedes mostrar :SSin título
En el aeropuerto hicimos tiempo mirando los curiosos souvenirs que se ofrecían a los turistas: botellas de omega 3 de distintas marcas (muy populares en toda Noruega), carne de reno, salmón ahumado y su famoso queso marrón brunost que se hace con queso y nata y tiene un sabor parecido al toffee.
Sin título
Omega 3 a la venta en el aeropuerto
Sin título
Carne de reno y otros animales árticos
Sin título
Tienda de salmón ahumado
Sin título
Queso brunost (en los envases de colores)
Durante el vuelo pudimos apreciar desde el aire el paisaje noruego, una mezcla de verde, azul y blanco, ya que algunas zonas todavía permanecían heladas. La verdad que Oslo nos había encantado, y volvimos a casa con muchísimas ganas de seguir explorando Noruega.Sin título Sin título Sin título Sin título

Te puede interesar

0 comentarios