Rumbo a Lisboa
De nuevo viajábamos con nuestro amigo A., ¡nuestro tercer viaje juntos! Salimos de Santiago un poco más tarde de lo previsto debido a un inconveniente con mis lentillas, pero alrededor de las 12 de la mañana ya nos hallábamos rumbo a Lisboa. El viaje en coche son unas 5 horas más o menos, que no se hicieron tampoco muy largas. Las autopistas de Portugal son muy buenas, casi rectas y con 3 carriles para cada sentido, con lo que pusimos el regulador del coche y a tirar millas. Paramos a comer en un área de servicio de camino y allí, sin esperar, probé uno de los deliciosos pasteis de nata.
Sobre las 17:30 llegamos al hotel (Hotel do Chile: mi crítica en Tripadvisor aquí), dejamos las maletas y nos dispusimos a dar una vuelta por las características aceras lisboetas.


Praza do Rossio y alrededores
En los alrededores del hotel apenas había ambiente, pero a medida que nos acercábamos hacia el mar la cosa cambiaba, especialmente en la Plaza do Rossio, centro neurálgico de Lisboa.

































